21 de Septiembre del 2003
(de cómo comienzan los verdaderos amores de nuestra vida, que aunque se acaben, perdurarán para siempre…)
página de mi diario
Ya hoy dejó de ser hoy,
¡hoy es mañana!
¿O no?
Hoy es el ayer que perdí y que aún puedo recuperar,
hoy es el mañana que siempre he esperado,
y que tengo a la mano.
Hoy es el hoy,
es el ayer,
es el mañana.
Hoy es el tiempo que no existe,
que se deshilacha frente a mi amor sin medidas,
sin premuras,
sin calor;
suave,
sencillo,
cotidiano,
novedoso pero antiguo,
mi hoy.
Hoy soy libre y estoy atado,
hoy amo y me aman,
hoy estoy en luz,
en una de esas incandescentes que generan muchas sombras;
las sombras son buenas,
un hombre sin sombras no es de fiar,
¿no es así Carlitos?
Hoy es el día que será siempre,
cuando quiero lo más simple del mundo,
porque amo sin pensar,
porque me siento dentro de otra piel.
Hoy es un día de pasiones,
de desventuras,
de olores,
de reconectarme fuera de mis 360º,
ahora soy de D&G,
ahora soy de hoy,
no de ayer,
no de mañana.
Hoy se muy bien que si le miento al corazón,
el sufrimiento me resquebrajaría hasta los sueños.
Hoy me entrego sin reparos,
en incendio,
sin bomberos,
con desgracia,
y sin vergüenza.
Hoy he descubierto que no importan los idiomas ni las culturas cuando los reflejos en las pupilas del otro hace que los cuerpos se rocen y los labios se encuentren,
y así,
poco a poco,
hacen que las almas de fundan en una.
Hoy es hoy,
y ese hoy es para largo.

